Tengo 23 años y soy de Fray Bentos, una pequeña ciudad en la costa oeste de Uruguay. Aquí, si hablas inglés tienes más y mejores oportunidades de trabajo, así que decidí aprender el idioma, aunque pronto me di cuenta que el inglés de mis clases no iba a ser suficiente para que yo aprendiera de verdad. Tenía que viajar a un país de habla inglesa.

Había tenido esa idea ya por un tiempo, cuando la empresa donde yo trabajaba se declaró en quiebra, por lo que fui despedido con una buena compensación. No quería desperdiciar el dinero en algo irrelevante, así que decidí que esa era la oportunidad perfecta para hacer mi viaje realidad.

Poco después conocí a Roxy, la directora de Australiante, mientras ella estaba en viaje de negocios en Uruguay. Ella me habló de todas las cosas maravillosas de Australia, y de cómo hay tantos estudiantes que van cada año. Después de solo un par de horas, ya lo había decidido, definitivamente ahí era donde quería ir.

El equipo de Australiante me dio todo su apoyo desde el inicio. Me ayudaron a decidir cuál era el mejor momento del año para ir, me dieron varias opciones de escuelas de inglés cuyos precios se ajustaban a mi presupuesto, y me dieron muchísimos consejos acerca de cómo disfrutar al máximo de mi viaje. Si Roxy no me hubiera dado de su tiempo para platicar de todo esto, no hubiera podido disfrutar de Australia como lo hice. Es genial poder recibir información y apoyo de alguien que tiene toda la experiencia, y al mismo tiempo entiende tus preocupaciones y necesidades.

Australiante también fue de gran ayuda al momento de hacer los trámites de mi visa, que para mí es la parte más molesta y desgastante del proceso de planeación del viaje. Ellos me ayudaron a poder entender todo el papeleo, y a asegurarme de proveer toda la información que necesitaban para poder otorgarme la visa sin problemas.

Cuando llegué, Roxy ya estaba esperándome en el aeropuerto. Ella se encargó personalmente de llevarme a mi nuevo hogar y a la escuela, y se aseguró de que tuviera todo lo que necesitaba para comenzar mi estancia en Australia sin problemas. Sin ella hubiera estado perdido, me trató como si fuera parte de su familia, y eso sólo es el reflejo de la calidad de atención y servicio que te dan en Australiante.

Las primeras cosas que amé de Australia fueron las hermosas playas, lo amigable que son las personas (Australianos y extranjeros por igual) y la seguridad que hay en las calles, incluso caminando solo en medio de la noche. Pasé unos de los mejores meses de mi vida y aprendí mucho. No sólo mejoré mi inglés, pero crecí mucho como persona. Definitivamente no cambiaría mi experiencia por nada del mundo.

Después de que regresé a Uruguay, comencé a trabajar en una empresa de tecnologías de la información, gracias a mi nivel avanzado de inglés. Aún sigo tomando clases para perfeccionar el idioma, pero si no hubiera sido por mi viaje a Australia, nunca hubiera conseguido el trabajo.

Siempre estaré agradecido con Australiante. Si no hubiera sido por ellos, no hubiera podido realizar este viaje.